Café Santo Domingo, molido a la perfección, conserva el auténtico sabor del café dominicano. Con un balance ideal entre cuerpo, aroma y delicadas notas de avellanas, caramelo y vainilla, ofrece una experiencia rica y placentera en cada taza.
Libre de grasas
Mantener en lugar fresco y seco
Refrigerar una vez abierto